"Toco un poco la guitarra, compongo un par de temas, hago un par de películas, pero nada de eso es realmente yo", dijo una vez George Harrison.

"El verdadero yo es otra cosa." Harrison era muchas cosas -entre ellas, un maestro de los eufemismos. Pero tenía razón en señalar que su verdadera personalidad nunca dejó de ser evasiva. Era uno de los hombres más famosos del mundo, pero odiaba el estrellato. Predicaba la piedad y los placeres simples, pero vivía en una mansión de 120 habitaciones y coleccionaba autos de alta gama. Su fachada de hombre aplicado contenía un sentido del humor brillante, lo cual lo llevó a producir algunas de las mejores comedias de la historia. Las canciones que componía se centraban tanto en la gloria de Dios como en las pequeñas insignificancias de la vida cotidiana. Si bien estaba indudablemente orgulloso de la banda que lo había llevado a la inmortalidad, él odiaba medirse según su éxito. "Los Beatles existen más allá de mí", dijo una vez. "Realmente, yo no soy el George Beatle. El George Beatle es como un traje o una camisa que una vez usé, y hasta que me muera la gente puede ver esa camisa y pensar que soy yo." Pasaron 15 años de la muerte de Harrison, así que honramos al hombre con 10 historias que revelan su vida más allá del artificio de los Fab Four.